Los tumores cerebrales pueden ser primarios, es decir que se originan en el cerebro mismo o en tejidos cercanos, como las membranas que recubren el cerebro (meninges), los nervios craneales, la hipófisis o la glándula pineal; o secundários (metastásicos), es decir que ocurren a raíz de un cáncer que se manifiesta en un principio en otra parte del cuerpo y luego se esparce (hace metástasis) al cerebro.
Los tumores cerebrales primarios comienzan cuando las células normales presentan errores (mutaciones) en su ADN. Estas mutaciones permiten que las células crezcan y se dividan a una mayor velocidad, y continúen viviendo cuando las células sanas morirían. El resultado es una masa de células anormales, que forman un tumor.
Existen muchos tipos diferentes de tumores cerebrales primarios. Cada uno recibe su nombre según el tipo de células afectadas.
Por ejemplo: • Gliomas. Estos tumores comienzan en el cerebro o la médula espinal, y comprenden astrocitomas, ependimomas, glioblastomas, oligoastrocitomas y oligodendrogliomas.
• Meningiomas. Un meningioma es un tumor que surge de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal (meninges). La mayoría de los meningiomas no son cancerosos.
• Neurinomas del acústico (schwannomas). Estos son tumores benignos que se manifiestan en los nervios que controlan el equilibrio y la audición desde el oído interno hasta el cerebro.
• Adenomas hipofisarios. Estos son, principalmente, tumores benignos que se manifiestan en la hipófisis, en la base del cerebro. Estos tumores pueden afectar las hormonas hipofisarias y tener efectos en todo el cuerpo.
• Meduloblastomas. Estos son los tumores cerebrales cancerosos más frecuentes en niños. Un meduloblastoma comienza en la parte inferior trasera del cerebro y tiende a diseminarse a través del líquido cefalorraquídeo. Estos tumores son menos frecuentes en adultos, pero igual se forman.
• Tumores de células germinativas. Los tumores de células germinativas pueden desarrollarse durante la infancia, cuando se forman los testículos y los ovarios. Sin embargo, algunas veces los tumores de células germinativas afectan a otras partes del cuerpo, como el cerebro.
• Craneofaringiomas. Estos tumores no cancerosos poco frecuentes comienzan cerca de la hipófisis del cerebro, la cual secreta hormonas que controlan muchas funciones corporales. A medida que el craneofaringioma crece lentamente, puede afectar a la hipófisis y a otras estructuras cercanas al cerebro.

Los tumores cerebrales secundarios se manifiestan con mayor frecuencia en personas que tienen antecedentes de cáncer. Sin embargo, en casos poco frecuentes, un tumor cerebral metastásico puede ser el primer signo de un cáncer que se inició en otra parte del cuerpo. En los adultos, los tumores cerebrales secundarios son mucho más frecuentes que los primários. Cualquier tipo de cáncer se puede diseminar al cerebro, pero los tipos frecuentes son los siguientes: Cáncer de mama, colon, riñon, pulmón, melanoma.

SINTOMAS
Clínicamente producen distintos síntomas en base al volumen y localización: • Cefaleas • Convulsiones • Alteraciones del estado de conciencia • Foco neurológico (Debilidad motora, trastornos sensitivos, alteraciones visuales, del lenguaje o de la personalidad) • Náuseas y vómitos • Mareos y vértigos

DIAGNÓSTICO
Requiere la realización de resonancia magnética con contraste que permite determinar las características básicas de la lesión. A su vez, las técnicas de espectroscopía permiten detectar los metabolitos intratumorales y en base a determinados patrones ya conocidos permite realizar aproximaciones diagnósticas preoperatorias.

TRATAMIENTO
Se inicia con la administración de esteroides para disminuir la respuesta inflamatoria perilesional y anticonvulsivos para prevenir crisis comiciales. El tratamiento oncológico incluye la cirugía y distintos esquemas de radioterapia y quimioterapia en base al diagnóstico histológico.

CIRUGÍA
En los tumores de encéfalo y de médula espinal, la cirugía se puede hacer para: • Obtener una muestra de biopsia y determinar el tipo de tumor
• Extirpar el tumor (o tanto como sea posible)
• Ayudar a prevenir o tratar síntomas o posibles complicaciones del tumor

TECNICA QUIRÚRGICA: Craneotomía
Una craneotomía es una abertura quirúrgica hecha en el cráneo. Este método se usa con más frecuencia como tratamiento quirúrgico para los tumores de encéfalo. La persona puede estar bajo anestesia general (en sueño profundo) o puede estar despierta al menos durante parte del procedimiento (con el área de la cirugía adormecida) si la función del encéfalo necesita ser evaluada durante la operación. Es posible que se afeite parte de la cabeza antes de la cirugía. Primero, el neurocirujano hace un corte en el cuero cabelludo y sobre el cráneo cerca del tumor, y retrae la piel. Se usa un tipo especial de taladro para remover la porción del cráneo que está sobre el tumor. Normalmente, la abertura es lo suficientemente grande como para que el cirujano inserte varios instrumentos y observe las partes del encéfalo que se necesitan para operar con seguridad. Es posible que el cirujano necesite hacer un corte en el encéfalo en sí para alcanzar el tumor. El cirujano puede extirpar el tumor de diferentes maneras dependiendo de cuán duro o blando sea, y si contiene muchos o pocos vasos sanguíneos:
• Muchos tumores se pueden eliminar con un bisturí o con tijeras especiales.
• Algunas lesiones son blandas y se pueden remover con dispositivos de succión.
• En otros casos, un aspirador ultrasónico portátil se puede colocar en el tumor para reventarlo y succionarlo.
Se extrae la mayor cantidad posible de tumor tratando de no afectar las funciones del encéfalo. Una vez que la cirugía se finaliza, la porción de hueso del cráneo se coloca nuevamente en su sitio y se asegura con tornillos y placas de metal, alambres o puntadas especiales. (Por lo general, cualquier fragmento de metal está hecho de titanio, lo que permite a una persona hacerse una MRI de seguimiento [y no activará los detectores de metales]). A veces se deja un pequeño tubo o canal de drenaje que salga de la incisión para que el exceso de líquido cefalorraquídeo (CSF) salga del cráneo. Se pueden colocar otros canales de drenaje para que la sangre que se acumula después de la cirugía pueda salir por debajo del cuero cabelludo. Por lo general, estos canales de drenaje se remueven después de varios días.
Un estudio por imagen, como una MRI o una CT, usualmente se hace de 1 a 3 días después de la operación para confirmar la cantidad de tumor extirpada. El tiempo de recuperación en el hospital es generalmente de 4 a 6 días, aunque esto depende del tamaño y la localización del tumor, la salud general del paciente, y si se administraron otros tratamientos. La cicatrización alrededor del área de la cirugia generalmente toma varias semanas.

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